El pasado 8 de mayo se llevó a cabo en Bogotá un espacio de socialización de los resultados del estudio realizado por CREER y la OIT sobre «Análisis de paz y conflicto: Las interconexiones entre conflicto, transición justa y trabajo decente en el corredor de vida del Cesar en Colombia».
En el evento contamos con la participación de la CNV Internationaal de Colombia, algunas centrales de trabajadores y líderes de la CUT, CGT, Sintramienergética, Sintradrummond y Sintracarbón. También estuvieron presentes representantes de la Agencia Nacional de Minería, ANLA, Ministerio de Trabajo, Ministerio el Interior, DNP y de la Jurisdicción Especial para la Paz, así como el sector empresarial con la participación de algunos directivos y representantes de la ANDI, CNR, Drummond.
Este evento tuvo entre sus objetivos (i) dar a conocer el estudio y sus principales resultados; (ii) compartir y discutir los desafíos y oportunidades que enfrentan los trabajadores en la transición; y, (iii) enriquecer las recomendaciones para una transición justa que proteja los empleos y promueva la inclusión social.
A continuación se presentan algunos resultados que surgieron de la conversación y diálogo con las comunidades, que se recomienda sean tenidos en cuenta para complementar los resultados del estudio.
Frente a los aspectos que podrían complementar los conflictos identificados los participantes resaltaron la necesidad de profundizar en los efectos de la sedimentación y contaminación de los ecosistemas marinos, así como en el enfoque diferencial y de interseccionalidad para visibilizar las barreras e impactos en poblaciones vulnerables como jóvenes, comunidades étnicas y la población LGBTIQ+. También se destacó la importancia de considerar las experiencias de la población LGBTIQ+ en el mundo laboral y cómo la transición puede ofrecer nuevas oportunidades para estos grupos.
Otros puntos clave fueron la atención al cierre progresivo de minas y los pasivos ambientales y sociales asociados, así como la importancia de abordar los conflictos que puedan surgir por el desconocimiento de los planes de cierre de minas por parte de los actores locales. También, se mencionó la necesidad de profundizar en los conflictos relacionados con el aumento de los cultivos ilícitos y la presencia de grupos armados en la región y su incidencia en el desarrollo de actividades agrícolas, así como las tensiones entre comunidades debido a diferencias entre Zonas de Reserva Campesina y resguardos indígenas. En línea con esto último, se subrayó la necesidad de otorgar mayor visibilidad a la diversidad poblacional en el análisis de las dinámicas del entorno y los conflictos en la transición.
Respecto a las recomendaciones adicionales para abordar los conflictos identificados en la región minera del Cesar se enfatizó en la importancia de iniciar la transición desde la comunidad, fortalecer la participación ciudadana para garantizar el control sobre los recursos y el seguimiento de los impactos ambientales. Se subrayó la necesidad de una llegada integral de la institucionalidad al territorio con un plan de transición organizado e invertir en proyectos con valor agregado para la región.
También se destacó la importancia de articular nuevos proyectos productivos con programas de formación y reconversión laboral desde la asociatividad, considerando un enfoque de prospectiva laboral y etario, e involucrando a los familiares de los trabajadores con limitaciones de salud.
Otras recomendaciones incluyeron la adopción de mecanismos restaurativos, la articulación con el Acuerdo de Paz y la Reforma Rural Integral, y aprovechar la infraestructura existente para ampliar las oportunidades de desarrollo económico en la transición con nuevos modelos de negocios.
De esta manera, CREER sigue trabajando de la mano de importantes aliados para generar conocimientos e información sobre las problemáticas y temas de gran relevancia para el desarrollo de las regiones.