En los últimos dos años, después de la firma de los acuerdos de paz con las FARC, se han denunciado más de 200 asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia. La violencia en contra de líderes y defensores además de poner en riesgo la consolidación de la paz en los territorios, amenaza con la reactivación del conflicto armado. Un rasgo común en estos escenarios es la ausencia de mecanismos para la colaboración de empresas, sociedad civil y Estado alrededor de la prevención de la violencia. Investigaciones hechas por CREER, sobre el relacionamiento del sector privado tanto con el conflicto como con la consolidación de la paz, han permitido identificar cuatro retos que requieren de la atención urgente de empresas, Estado y sociedad civil:
Ausencia de mecanismos de colaboración para superar dinámicas de violencia a nivel local.
La lenta implementación de los aspectos no-judiciales de la Justicia Transicional como la verdad, la reconciliación y la no-repetición.
La debilidad de los mecanismos locales para la protección de líderes y defensores de derechos.
Prejuicios que obstaculizan la inclusión del sector privado como un actor legítimo en la prevención y no-repetición de violaciones de derechos humanos
La apuesta que CREER hace para contribuir con la consolidación de la paz y la protección de líderes y defensores, desde la agenda de empresas y derechos humanos, consiste en impulsar diálogos entre actores y entre niveles territoriales para identificar retos y proponer formas innovadoras para la colaboración del sector privado en la protección de líderes sociales y defensores de derechos. La estrategia de CREER también incluye el desarrollo de instrumentos y modelos para incluir los riesgos de violencia contra líderes como parte de los procesos de debida diligencia de las empresas, recurso que se espera sea útil no solo para empresas en Colombia, sino también en otras regiones del mundo donde la violencia contra líderes y defensores también es una prioridad.
Durante el 2017 y el primer semestre del 2018, CREER ha avanzado frente a este objetivo a través de proyectos e iniciativas puntuales que han tenido como principales logros, los siguientes:
Diálogos multi-actor en cuatro regiones del país (Cesar, Meta, Valle del Cauca, y Magdalena Medio) en donde se identifica y prioriza la seguridad y la protección a la vida, con especial énfasis de líderes sociales y defensores, como tema de interés común para todos los actores del territorio.
Construcción de una guía para la articulación de las empresas con las rutas institucionales de atención a amenazas a líderes sociales y defensores.
Declaración conjunta en rechazo de la violencia contra líderes y de compromiso de colaboración de empresas, sociedad civil y Estado para la protección de líderes y defensores, a la cual se han sumado 4 empresas mineras de carbón, autoridades nacionales del sector, el Ministerio del Interior como responsable de la política de derechos humanos en el país, la consejería presidencial de derechos humanos como líder del PNA de Empresas y DDHH, y autoridades territoriales.
Compromiso del Grupo de Trabajo de Carbón y Derechos Humanos de colaborar con CREER en la construcción e implementación de un Protocolo de alertas tempranas y medidas urgentes frente a casos de amenazas a la vida e integridad personal de líderes sociales.
El enfoque desde el cual CREER construye esta línea de investigación y acción se basa en la comprensión de que la no recurrencia de la violencia requiere de cambios en los comportamientos sociales, y no solo de los actos de los perpetradores. Sobre la base de este supuesto guía, y con base en los logros anteriormente mencionados, CREER desarrolla un programa con el cual persigue como objetivo central, el desarrollo de un modelo de colaboración del sector privado con la protección de líderes sociales y defensores de derechos humanos, basado en la evidencia, retos y oportunidades de los territorios y sus actores, y que ofrezca recursos e instrumentos prácticos para empresas de diversos sectores y tamaños.
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El despliegue acelerado de minerales críticos para la transición energética y otras industrias estratégicas (agricultura, defensa, tecnología) nos sitúa ante una paradoja: la descarbonización del planeta depende de una intensificación de la actividad minera. Para CREER, esta rápida expansión conlleva riesgos críticos en materia de derechos humanos, dinámicas económicas locales y equilibrio ecosistémico. Nuestro trabajo se enfoca en analizar estos dilemas bajo un prisma de transición justa, fomentando marcos de gobernanza que mitiguen los impactos negativos y garanticen que la minería de ‘minerales para el futuro’ se desarrolle bajo estándares rigurosos de sostenibilidad, equidad y respeto por los derechos fundamentales, en diálogo entre diferentes actores.
Analizamos los desafíos de gobernanza y sostenibilidad que surgen en la implementación de modelos de generación descentralizada. Nuestra labor se centra en investigar cómo las estructuras de asociatividad local interactúan con los marcos regulatorios y los estándares de derechos humanos. A través de la investigación aplicada, evaluamos los riesgos de captura de rentas, los conflictos internos de toma de decisiones y las condiciones necesarias para que estos esquemas de autogestión garanticen una participación equitativa y transparente en el territorio.
Con un enfoque basado en la gestión responsable del suelo y el respeto por los medios de vida locales, en CREER aplicamos nuestra experiencia técnica en el sector fotovoltaico para promover una transición solar con integridad social. A través del análisis de entornos rurales, el fortalecimiento de la gobernanza local y el diseño de mecanismos de participación, buscamos que el despliegue de gran escala en América Latina no sólo aporte a la matriz energética, sino que fortalezca el tejido social. Nuestro propósito es liderar modelos de debida diligencia que aseguren que la infraestructura solar coexista con la seguridad alimentaria, los ecosistemas estratégicos y las vocaciones productivas de cada comunidad.