7. Desarrollar políticas y una arquitectura regulatoria para hacer frente a los abusos de los derechos humanos que surgen de la evasión de impuestos y los flujos financieros ilícitos.

7.	Desarrollar políticas y una arquitectura regulatoria para hacer frente a los abusos de los derechos humanos que surgen de la evasión de impuestos y los flujos financieros ilícitos.

7. Desarrollar políticas y una arquitectura regulatoria para hacer frente a los abusos de los derechos humanos que surgen de la evasión de impuestos y los flujos financieros ilícitos.

Año tras año, los países en desarrollo pierden más de 1 trillón de dólares a causa del crimen organizado, propiedad pública robada, sobornos, corrupción y evasión de impuestos. Estos flujos financieros ilícitos se complementan con el comercio ilegal de bienes y servicios tales como armas, drogas, minerales y gemas, madera, órganos humanos y tráficos de personas. Las violaciones de derechos humanos van de la mano de cada uno de estos flujos financieros. Las orillas seguras de países desarrollados son, muchas veces, el destino final de estos fondos ilícitos que son blanqueados en el proceso.

Hoy en día, existen múltiples iniciativas para combatir los flujos financieros ilícitos, entre estas los continuos esfuerzos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el G20 y el G8. En 2014 la Fuerza de Tarea de Acción Financiera emitió unas guías para la transparencia y propiedad efectiva diseñadas para prevenir el mal uso de vehículos corporativos tales como empresas, fondos y otros tipos de persona legal y acuerdos para el lavados de dinero, financiamiento de terroristas o otros fines ilegales. La OCDE también ha promocionado un acuerdo para el intercambio automático de información tributaria con el objetivo de eliminar el secreto bancario y reducir el fraude tributario internacional y la evasión de impuestos. El Proyecto BEPS de la OCDE busca crear unas normas tributarias internacionales que sean coherentes con el propósito de eliminar la erosión de las bases tributarias nacionales y el cambio artificial de las ganancias a las jurisdicciones únicamente para evadir el pago de impuestos.

Defensores de derechos humanos se están juntando con expertos financieros con el propósito de mejorar la debida diligencia para detectar señales de tráfico, tal como se entiende en la herramienta de debida diligencia llamada Finanzas en contra del Tráfico de Personas

El movimiento de integridad financiera también se está centrando en las consecuencias que la integridad financiera laxa tiene sobre los derechos humanos. La Declaración de New Haven sobre Derechos Humanos e Integridad Financiera articula este vínculo: “Los derechos humanos y la integridad financiera internacional están íntimamente relacionados … Hoy, grandes flujos de dinero ilícito – muchas veces mayores a toda la asistencia para desarrollo – agravan la situación de pobreza y presión de muchos países en desarrollo … Nosotros … hacemos un llamado a tomar medidas decisivas que aseguren que los países en desarrollo puedan conservar sus recursos para lograr un crecimiento sostenible y aliviar la situación de pobreza lo cual se debe alcanzar si los derechos de las personas se hacen respetar”.

Abusos a derechos humanos también pueden ocurrir en las transferencias legales de fondos entre personas como lo demostró la reciente crisis financiera del 2008 Los excesos en los riesgos financieros asumidos que llevaron a la crisis y las medidas de austeridad en impactos severos sobre los derechos humanos y las medidas de austeridad han constreñido significativamente los presupuestos de gobiernos con los cuales se atiende la prestación de servicios esenciales, marginalizando aún mas a grupos vulnerables.

En 2014, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP por sus siglas en inglés) comenzó una investigación de dos años, para un sistema financiero sostenible. Recientemente, IHRB hizo de coanfitrión con UNEP es una discusión para comprender la relación entre las políticas fiscales y monetarias, las regulaciones financieras y derechos humanos. Esta discusión confirmó varias relaciones obvias, y unos no tan obvias, y el valor de incluir una perspectiva en derechos humanos a la política monetaria y financiera con el propósito de contribuir a un sistema financiero sostenible. ¿El 2015 será el año en el que se promueva aún mas la perspectiva de derechos humanos en los flujos financieros – legales e ilegales – a través de los esfuerzos de la investigación de la UNEP u otras iniciativas?

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