6. Garantizar que el uso o adquisición de tierras por parte de las empresas, no socave los derechos de pequeños agricultores o de las comunidades.

6.	Garantizar que el uso o adquisición de tierras por parte de las empresas, no socave los derechos de pequeños agricultores o de las comunidades.

6. Garantizar que el uso o adquisición de tierras por parte de las empresas, no socave los derechos de pequeños agricultores o de las comunidades.

Las empresas tienen la necesidad legítima de utilizar o adquirir tierras para llevar a cabo un sin número de actividades económicas. Sin embargo, continuamente la adquisición y uso por parte de las empresas resulta en efectos adversos sobre los derechos de las comunidades y otras personas que reclaman la tierra para su uso o como propietarios. Impactos importantes sobre la calidad de vida de pequeños granjeros y comunidades pueden ir de la mano de grandes adquisiciones de tierra para proyectos agrícolas o de silvicultura, entre otros, particularmente en regiones que carecen de tierra.

En el 2014 se llevaron a cabo varios esfuerzos para combatir la toma ilegal de tierras. Por ejemplo, en enero, entró en vigor una nueva ley para el derecho a la compensación justa y transparente en la adquisición, rehabilitación y reasentamiento de la tierra en la India. Esta ley regula la adquisición de tierras y establece reglas para otorgar una compensación justa, rehabilitación y reasentamiento a personas afectadas. Muchos otros países están considerando cambios en sus leyes sobre adquisición de tierras. Etiopía, Laos y Camboya han frenado temporal o permanentemente la compra masiva de tierras.

En octubre de 2014, el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS por sus siglas en inglés) aprobó los Principios para una Inversión Responsable en Agricultura y Sistemas Alimentarios. Estos principios deben guiar la inversión en agricultura y sistemas alimentarios para que los flujos de inversión transnacionales y corporativos mejoren la seguridad y sostenibilidad alimentaria, y respeten los derechos de quienes trabajan la tierra. Así mismo, elaboraron las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional, financiada por el CFS en mayo de 2012.

Este nuevo compromiso multilateral es sin duda un paso en la dirección correcta pero el valor de los nuevos Principios dependerá de si se producen cambios en las prácticas en el terreno ,de manera que mejoren las condiciones de vida de los productores a pequeña escala. Organizaciones de la sociedad civil que han realizado seguimiento al proceso, han recibido con agrado las referencias que se hace a los derechos humanos pero, de manera justificada cuestionan cómo serán aplicados los principios en el contexto de provisiones de acuerdos comerciales .

La campaña en contra de la toma ilegal de tierras comenzó a mostrar cierto arraigo en el mundo empresarial durante el 2014. Varias empresas (PepsiCo, Coca Cola y Nestle) se comprometieron con cero tolerancia a tomas de tierras en sus cadenas de suministro. Es importante mencionar que los contratos de la industria extractiva y de proyectos agrícolas a gran escala, cada vez más están siendo analizados en detalle.

Siguiendo el ejemplo de los sectores minero, petrolero y de gas, que poco a poco están alcanzando mayor transparencia en sus ingresos y contratos con los gobiernos, ¿el 2015 verá un nuevo movimiento hacia la transparencia en los contratos del sector agrícola? Sin duda, este sería un paso positivo, aunque sólo uno, en el camino más largo hacia un entendimiento más profundo sobre cómo hacer que los contratos, y la responsabilidad que viene con estos, tengan un impacto positivo en la vida de millones de pequeños propietarios, granjeros, agricultores migrantes y comunidades.

 

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