5. Proteger el derecho a la privacidad y ponerle fin a la intrusión y vigilancia masiva de la comunicación digital.

5.	Proteger el derecho a la privacidad y ponerle fin a la intrusión y vigilancia masiva de la comunicación digital.

5. Proteger el derecho a la privacidad y ponerle fin a la intrusión y vigilancia masiva de la comunicación digital.

En el 2014 ha continuado incrementando la preocupación sobre las prácticas de vigilancia e intrusión masiva por parte de las agencias de inteligencia gubernamentales. La comunidad defensora de los derechos humanos ha sido enfática en su oposición a la recolección masiva de grandes cantidades de información y la entienden como una violación injustificada al derecho a la privacidad con efectos adversos sobre otros derechos, incluyendo el derecho a la libertad de expresión, a la reunión, a la información y a la participación política.

Un reporte de 2014 de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU sobre el derecho a la privacidad en la era digital, declaró que la vigilancia masiva esta “emergiendo como un habito peligroso y no como una medida excepcional” y que algunas prácticas en muchos estados revelan “una falta de legislación nacional adecuada y/o de aplicación de la ley, garantías procesales débiles y supervisión poco efectiva”. Ben Emmerson, Relator Especial sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, declaró en su más reciente informe que: “la adopción de tecnología de vigilancia masiva sin ninguna duda infringe la esencia de ese mismo derecho [a la privacidad]”.

El debate continua estando lejos de ser resuelto, sin embargo, las empresas TIC (tecnologías de la información y la comunicación) implicadas es vigilancia masiva, están tomando medidas para restablecer la confianza de los usuarios. Por ejemplo, Apple y Google están fortaleciendo la encriptación de los servicios móviles como una condición predeterminada (default), haciendo extremadamente difícil el acceso ilegal a la información del usuario. La encriptación corporativa es una respuesta a las acusaciones de uso masivo de vigilancia por parte del gobierno lo cual ha dado pie a críticas por parte de varios gobiernos que aseguran que estas tecnologías permitirán actos terroristas, como se ha anotado por el mismo IHRB. En el Reino Unido, el sobre el asesinato de Fusilier Lee Rigby, criticó a las empresas globales de alta tecnología por no hacer más para prevenir la comunicación en línea de terroristas, restándole importancia al hecho que el reporte también identifica varias fallas por parte de los servicios de seguridad e inteligencia.

Siguiendo una Resolución de la ONU adoptada el año pasado sobre el derecho a la privacidad en la era digital, una nueva resolución declara que el marco legal para la vigilancia debe ser claro y de acceso público; considera la interceptación de metadatos un acto altamente intrusivo, y exige reparación para los individuos cuyo derecho a la privacidad ha sido violado a causa de la vigilancia masiva. La resolución también insta al Consejo de Derechos Humanos de la Naciones Unidas a que considere designar a un Relator Especial de las Naciones Unidas para el derecho a la privacidad.

Un debate global sobre el uso de técnicas de vigilancia masiva está tomando forma. Sin este, es imposible evaluar si estos programas son proporcionales a las amenazas terroristas serias. En amplias partes del mundo, el escrutinio de las agencias de inteligencia no ha comenzado. En 2015, las agencias de inteligencia se enfrentaran a llamados más fuertes, incluso por parte de empresas TIC, para justificar públicamente los casos de recolección de información. Normas claras y transparente son necesarias para proteger la seguridad pública sin comprometer indebidamente la libertad individual.

 

Dejar un comentario