3. Elevar los esfuerzos para erradicar el trabajo forzado, la esclavitud y el tráfico de personas, del sector servicios, manufacturero y en las cadenas globales de suministro (Global Supply Chains)

3.	Elevar los esfuerzos para erradicar el trabajo forzado, la esclavitud y el tráfico de personas, del sector servicios, manufacturero y en las cadenas globales de suministro (Global Supply Chains)

3. Elevar los esfuerzos para erradicar el trabajo forzado, la esclavitud y el tráfico de personas, del sector servicios, manufacturero y en las cadenas globales de suministro (Global Supply Chains)

El trabajo forzado y el tráfico de personas en la cadena global de suministro de muchas empresas continuará siendo un tema de gran trascendencia en el 2015. La reputación de las empresas asociadas con estas prácticas está en riesgo y en muchos casos incluso se enfrentan a acciones legales. Así mismo, estas empresas se enfrentan a una repercusión adversa para sus negocios en la medida que su eficiencia operacional se ve comprometida.

La pobreza crónica y extrema lleva a la gente buscando trabajo a aceptar ofertas con entidades criminales inescrupulosas que comprometen y socavan sus derechos. Por su parte, las empresas, compradoras o contratistas, no pueden proclamarse ignorantes de dichas practicas; y se espera que tomen conciencia y asuman las medidas necesarias para eliminar el uso del trabajo forzado y evitar actuaciones que contribuyan al tráfico de personas.

Cada vez más, empresas progresistas buscan establecer relaciones de largo plazo y trabajar en colaboración con sus proveedores con el objetivo de mejorar las prácticas de estos. Sin embargo, estos esfuerzos se ven obstaculizados por cadenas de suministro complejas que distancian al negocio principal de aquellos niveles operacionales que se encuentran en otros continentes, en contextos distintos y que responden a regulaciones diferentes. Las empresas no siempre tienen influencia: muchas operan con capacidades mas o menos limitadas y con un conjunto de proveedores diverso. Dichas empresas tienen una capacidad limitada para lograr cambios. No obstante, abordar este tema ya no es opcional.

Los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos (PRNU) establecen explícitamente los deberes de los estados en lo que se refiere a la protección de los derechos humanos y abusos a éstos por parte de actores no estatales, entre ellos las empresas. Sin embargo, en muchos países la capacidad del gobierno para proteger los derechos de los trabajadores y para crear al mismo tiempo promotor de empresas responsables es limitado, ya sea por falta de recursos, corrupción o sencillamente por una negativa a actuar.

Este año que pasó, evidenció algunos signos de progreso bastante alentadores. En septiembre de 2014, una coalición de empresas miembro de la Iniciativa Ética sobre Comercio, manifestaron explícitamente la importancia de asegurar la protección tanto de los trabajadores como de aquellas empresas legítimas, respetuosas la ley. En una respuesta conjunta a las propuestas del Gobierno del Reino Unido frente al proyecto de ley sobre Esclavitud Moderna en el Reino Unido, la coalición expresó que:

“Iniciativas voluntarias y asociaciones pueden alcanzar un progreso vital para mejorar los estándares y para hacerle frente a la esclavitud tal como se da hoy en día. Sin embargo, regulaciones fuertes y efectivas también pueden asegurar que dichos cambios ocurran en el conjunto empresarial, no sólo en las cadenas de suministro de empresas responsables”.

Así mismo en 2014, Hewlett Packard anunció que en el futuro únicamente contratará trabajadores de manera directa y se apoyará en de agencias de contratación. con iras a prevenir la posibilidad de que el tráfico de personas y el trabajo forzado contaminen su cadena de suministro. Por su parte, Coca Cola emitió nuevos principios guía de sus proveedores que, entre otros compromisos, reafirmó que cualquier tipo de pagos en el proceso de vinculación laboral debe ser pagados por el empleador y no por el empleado.

El nuevo Protocolo de la Convención 29 de la OIT sobre Trabajo Forzado acordado de manera unánime en junio de 2014 es otra señal de que los gobiernos deben y actuar. Este acuerdo actualiza la Convención 29 y explícitamente hace referencia al tráfico de personas, trabajadores migrantes, y el rol de las agencias de contratación. Luego de ser ratificado, el protocolo puede servir de base para el mejoramiento de la legislación nacional con miras a la protección del trabajador.

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