CREER le dice SI a la PAZ

CREER le dice SI a la PAZ

CREER le dice SI a la PAZ

10 MOTIVOS DE CREER PARA DECIR SI A LOS ACUERDOS

  1. La firma de los acuerdos de la Habana es una hoja de ruta para no volver al pasado, para no repetir. Para sacar adelante transformaciones institucionales, políticas y de desarrollo rural que, por no haberlas abordado antes, tienen a Colombia en la pre-modernidad en el campo y en un síndrome de doble personalidad en la modernidad del siglo 21. La coexistencia de los dos arroja una sociedad desigual que para sostenerse ha hecho de la política un tráfico de privilegios y de colusión de la corrupción,  la política y formas distorsionadas de la economía de mercado.
  1. La implementación de los acuerdos es la manera consensuada para que los ciudadanos hagan de la política el mejor mecanismo de participación en la vida pública sin la amenaza de la revancha violenta. Es la oportunidad para darle transparencia, equidad e inclusión a lo público.
  1. La transformación de la política como consecuencia de los acuerdos no llega en virtud de coincidencias con las FARC sino, por el contrario, se deriva de su desaparición como organización armada y de las armas en la política.
  1. El acuerdo de la Habana es un vehículo para que Colombia incorpore a la  agenda común de todos sus ciudadanos, muchos temas pendientes que no estuvieron en las negociaciones, y no tenían por qué haber estado: superación de pobreza e inequidad, corrupción política, acuerdos básicos de ordenamiento territorial,  educación, sostenibilidad ambiental y sobretodo convivencia, cuyas debilidades han quedado demostradas por ejemplo  en los recientes debates de contra el matoneo por razones de identidad sexual en los colegios y la adopción por parejas homosexuales.
  1. El conflicto armado no nos deja dialogar como sociedad. Por cuenta del conflicto armado se han silenciado voces, se ha tolerado la corrupción, y la sociedad se ha tragado muchos sapos permitiendo el aplazamiento de acuerdos esenciales alrededor de la equidad, la transparencia y la decencia en la política. El conflicto armado tenía la pretensión por parte de las FARC de avanzar en la equidad y convivencia, y lo que logró fue diferirlo, lo cual no sorprende, porque los objetivos han sido incompatibles con los medios para conseguirlos.
  1. Sin conflicto armado debe ir desapareciendo el miedo. La seguridad como objetivo, como prioridad social, fue usada para incluir el miedo como recurso de la política. Ahora también se está usando como recurso para promover el NO. El acuerdo con las FARC, al sustraer las armas de la política permite que la aspiración principal de muchos colombianos deje de ser la seguridad para poder sobrevivir y que la aspiración ahora sea el ejercicio de libertades y derechos reconocidos en nuestra carta política.
  1. El conflicto armado le quitó a las comunidades el poder de conducir la política pública. Derivamos en ciudadanías en muchas ocasiones espectadoras “desempoderadas” de lo que que decían y hacían los guerreros. Después de cincuenta años, muchas comunidades ahora pueden aspirar a retomar la conducción de sus asuntos y exigir resultados sin temor a las alianzas de gobiernos corruptos con actores armados.
  1. El conflicto armado ha generado caudillismos que necesitan de la docilidad de las masas. Estos necesitan recurrir al populismo para sostenerse, y a las mentiras fáciles para evadir la pedagogía de retos complejos como la construcción de paz. Siempre el conformismo es un recurso útil al caudillo. La terminación del conflicto es una oportunidad para exigirnos.
  1. En CREER pensamos que Estado, comunidad y empresas tienen que avanzar en pactos de sostenibilidad, de construcción de Estado y mercados, de integración del territorio, de reconciliación y acceso a la justicia. Tales pactos son imposibles en medio de un conflicto.
  1. Apoyamos el SI porque el conflicto estorba, la violencia impone el miedo y nos despoja de la responsabilidad de auto determinarnos.

 

 

Dejar un comentario