8. Defendiendo a los defensores: Un rol para las empresas en la protección de la Sociedad Civil

8. Defendiendo a los defensores: Un rol para las empresas en la protección de la Sociedad Civil

8. Defendiendo a los defensores: Un rol para las empresas en la protección de la Sociedad Civil

Más de sesenta gobiernos han aprobado leyes en los últimos tres años para establecer restricciones en la capacidad de los defensores de derechos humanos para hacer responsables a los gobiernos por acciones que atenten contra el respeto de los estándares internacionales. Estas leyes se enfocan hacia personas y organizaciones que defienden los paradigmas económicos alternativos o desafían políticas del gobierno o comportamientos empresariales. Algunos de ellos y ellas han sufrido intimidación, vigilancia, juicios, detenciones y hasta torturas.

Hace veinte años, después de un juicio que falló al no cumplir las normas internacionales, el Gobierno de Nigeria ejecutó a Ken Saro-Wiwa y otros ocho líderes Ogoni que se oponían a las actividades de Shell en el delta del Níger. El caso provocó una oleada de conciencia global acerca de las responsabilidades de las empresas para la protección de los derechos humanos mucho más allá de las paredes de las fábricas, llevando hacia el desarrollo de estándares, apoyo, iniciativas, códigos de conducta y eventualmente a la elaboración de un marco de las Naciones Unidas y los principios para las empresas y los derechos humanos.

A pesar de algunos avances que han ocurrido en los últimas dos décadas, la represión hacia los activistas continua con demasiada frecuencia. Las Naciones Unidas han aprobado una resolución que reconoce el rol legítimo de los activistas pacíficos que señalan los comportamientos abusivos, incluyendo acciones de las empresas que atentan contra el respeto de los derechos humanos. Sin embargo, un número creciente de gobiernos también están aprobando nuevas leyes para restringir las actividades de la sociedad civil.

Los defensores de los derechos humanos son como los canarios en una mina. Cuando hacen campaña en contra los abusos, subrayan los problemas fundamentales de la sociedad, tales como la falta de rendición de cuentas, transparencia, y el estado de derecho. Los tribunales han encarcelado a periodistas por exponer la corrupción, los gobiernos han juzgado a activistas de Internet, las autoridades han impedido que activistas puedan viajar al extranjero, y los Estados han tomado medidas en contra las fuentes de financiación de las organizaciones no gubernamentales. Las instituciones financieras internacionales también están en el foco. La comunidad internacional está prestando cada vez más atención a su causa. En el 2015, durante el Foro sobre Empresas y Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se prestó especial atención a los defensores de derechos humanos y el papel de las empresas.

Este año, es posible que algunos gobiernos, empresas y organizaciones no gubernamentales, agudicen sus críticas hacia los Estados que atacan injustificadamente a los defensores de los derechos humanos, así como a las empresas que se benefician de este tipo de represión y optan por no decir nada. Con la creciente preocupación por el terrorismo y la tendencia resultante en muchos países para acentuar amenazas a la seguridad sobre la protección de libertades, el camino a seguir para aquellos que discrepan no será fácil. La voz combinada de las empresas a nivel global será fundamental para promover efectivamente el rol legítimo de personas y organizaciones que defienden los principios y los estándares de derechos humanos en las sociedades de todo el mundo.

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