7. Cuidado con la brecha: Implementando los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

7. Cuidado con la brecha: Implementando los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

7. Cuidado con la brecha: Implementando los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

Con una ambiciosa nueva agenda global para el desarrollo sostenible representada por los objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS), adoptados en Nueva York en septiembre de 2015, la atención en 2016 se desplazará de las negociaciones a alto nivel hacia la implementación de los objetivos.

Los ODS ofrecen una visión inspiradora e inclusiva del futuro: un mundo libre de pobreza, injusticia y discriminación, además un planeta sano para las presentes y futuras generaciones. También suponen una contribución sustancial de las empresas como socias con el potencial de contribuir de diversas maneras a los objetivos de desarrollo: como financiadoras, fuentes de empleo, pagadoras de impuestos, generadoras de riqueza e innovadoras. Sin embargo, la relación entre las empresas y el desarrollo – entre el beneficio privado y el bien público – todavía no es nada sencilla.

La pregunta de ¿Cómo se fomenta la agenda de empresas y derechos humanos, como un enfoque fundamental para la implementación de este nuevo marco conceptual? sigue siendo una pregunta abierta. A medida que los ODS se vayan moviendo de las promesas hacia la práctica, es necesario un debate más amplio y con mayor conocimiento en torno a cómo y en qué circunstancias las empresas pueden agregar mayor valor, ya que las empresas pueden ser buenas socias para el cumplimiento de los ODS pero no lo son de manera automática.

Existe una clara oportunidad en el año 2016 para el liderazgo político, especialmente para demostrar que el capital político puede conducir hacia el capital financiero. Las múltiples externalidades producto del modelo actual de crecimiento económico, como la contaminación, las condiciones de trabajo inseguras y el uso de los recursos naturales sin compensaciones necesitan ser internalizados. Los Estados deben reforzar los incentivos para que las empresas den un paso adelante para señalar a los mercados de capital, donde se debe hacer la inversión.

Si el cumplimiento de los ODS requiere la participación empresarial, entonces hacer a las empresas responsables debe ser una parte fundamental para la implementación de estrategias. Los ODS ofrecen una oportunidad real para ayudar a normalizar y globalizar la responsabilidad corporativa como un requisito mínimo para las operaciones empresariales.

En la medida que los indicadores de progreso de los ODS sean desarrollados y se establezcan los sistemas para la presentación de informes y revisión, es necesario establecer medidas de desempeño de las empresas. Las alianzas público-privadas han sido señaladas como cruciales para el cumplimiento de los ODS, pero ya son un objeto de preocupación. Sin transparencia y rendición de cuentas, y sin garantías claras sobre la aplicación de las normas internacionales, estas alianzas corren el riesgo de desviar fondos públicos significativos sin garantizar el cumplimiento de objetivos públicos. Diferentes actores, desde el Banco Mundial hasta las organizaciones de la sociedad civil, así como el Institute For Human Rigths and Business-IHRB, están adelantándose para proponer principios para estas alianzas. El entusiasmo por las alianzas como parte de las estrategias para lograr la nueva agenda para el desarrollo sostenible tiene que ir acompañado en 2016 por un marco de trabajo de ODS para empresas responsables.

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